Algo para el 2010

Poco más que contar tengo en este año de transición. Los niños siguen creciendo bien, sanos, y eso es lo más importante.
Estas navidades serán las primeras que pase lejos de casa, la familia manda. Como guinda creo que quedará el mes de abril con el maratón de Roterdam. También la experiencia de ser padre y maestro está resultando ser de lo más gratificante y emotivo. Ahora ya sé qué pasaba en esos años en el Calvo Sotelo. Me imagino muchas cosas, cosas que no voy a contar todavía.



    Seguidores